Don Germán Calle Zuluaga

En 1998, con Pereiranos por la Paz, comencé a tratar continuamente dirigentes gremiales-empresariales. Siempre me llamó la atención la gran amabilidad y la distancia que ponían con sus interlocutores. Hasta que conocí a Don Germán.

“Calle”, como le dicen sus cercanos, es hijo de uno de los ferreteros de mayor tradición y amabilidad que tuvo Pereira en la zona comercial de lo que antiguamente fue “la galería”. Tal vez desde ese entonces Germán aprendió el “Don de gentes” que lo caracteriza. Un buen comerciante tiene claro que, de su amabilidad en el trato, depende su clientela.

Desayunando con él, y con Juan Antonio Ruiz, tuvimos un primer acercamiento, recién electo presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, capítulo Risaralda; donde en esencia le dije que Pereira y la vida misma le habían dado mucho, y que desde Fenalco (y la Cámara de Comercio, a donde también acababa de llegar) él comenzaba a retribuir lo recibido.

“Mi papá era un hombre que se levantaba, se bañaba, desayunaba y se iba para la ferretería, luego venía a medio día, almorzaba, hacía la siesta, se iba para la ferretería, regresaba a la casa, comía, se acostaba a ver televisión, oía algo de radio y se dormía. Los fines de semana a veces iba a la finca, al club…pero la persona que encuentro ahora es un dirigente que vive muy ocupado”, nos dijo hace algunos semestres uno de sus hijos luego de un susto con su salud.

Luego lo vi ser elegido (sin que lo busque, sin ninguna campaña) en no menos de 7 juntas cívico gremiales de la ciudad y el departamento. Tal vez las alcanza porque, realmente, carece de “intereses personales”: es un sobreviviente del “civismo puro Matecaño”. Soy testigo de que le han ofrecido el oro y el moro, y, especialmente, de que sigue siendo el mismo hombre: cero “poder envilecedor”, un ser humano con una capacidad sorprendente de relacionarse con todos los estratos sociales, desde el más humilde hasta el más ego-encopetado.

“Calle” tiene una frase: “La paz se construye en los andenes, la paz se construye reconociendo a los demás”. Impacta en la voz de una persona que se codea con Presidentes de la República, Ministros, etc, suena a “puente social”. Ojalá hubiera muchísimos “Don Germán”, tal vez la tan anhelada paz con justicia social hubiera sido alcanzada hace mucho rato. Ahora ha sido elegido presidente de la Cámara de Comercio -el faro gremial- en un momento en que la ciudad debe asumir el liderazgo del Eje Cafetero, en que sus responsabilidades como lo dice su gran amigo Luis Carlos Villegas E, “van más allá de la parroquia, son regionales”. Que Dios y el universo lo iluminen en su nueva tarea.

Leído para parte de la radio popular Pereirana (Colombia), en Caracol-Oxigeno,el 15 de Julio del 2011, a las 7.30am

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