2012/03/27

¿Qué es eso del capital social?


Artículos

Capital social

¿Para qué sirve una selecta red de contactos? Desde la vida doméstica en el comunismo soviético hasta las comunicaciones en tiempos de Twitter, las redes sociales han conformado un rico y no siempre valorado capital.
Capital social
Traductor
Juan Carlos Castillón
Ilustrador
Bea Crespo
Edición N° 127

N° 127

Febrero de 2012[ ver índice ]
Mi madre conocía bien el valor del capital social, aunque probablemente nunca había escuchado el término. En la Unión Soviética, donde ella vivía y donde yo crecí, no se podía sobrevivir sin él. Ella intercambiaba capital social a diario y, gracias a ello, a pesar de ser una viuda con poco dinero, a pesar de no tener una posición elevada ni pertenecer a la clase “privilegiada” (el Partido Comunista), podía darle una vida relativamente buena a su familia. Nunca tuvimos que preocuparnos por tener suficiente comida; mi hermana y yo siempre vestimos a la moda (al menos según los estándares soviéticos), tomamos clases de música y danza, fuimos a buenos colegios, pasamos los veranos en la playa, acudimos a conciertos y, por lo demás, disfrutamos de una vida que parecía estar muy lejos de nuestros recursos. ¿Cómo podía mi madre darnos todas esas cosas? Ciertamente no podía pagarlas con su mísero salario como doctora en una clínica del gobierno en Odesa, Ucrania. Lo que daba cuenta de su habilidad para darnos una vida relativamente confortable, aunque no lujosa, era el capital social –redes de relaciones con amigos y conocidos–.

Aunque no había carne en ninguna tienda de la ciudad, mi madre la conseguía regularmente (junto a otras provisiones) a través del gerente de un supermercado, que era también el esposo de una colega cercana. Entré a la escuela de música a cambio de que mi madre tratase al director de la misma. Podíamos conseguir medicinas occidentales porque mi madre era amiga del dueño de una gran farmacia local. Nuestro apartamento estaba siempre lleno de gente a la que mi madre aconsejaba, diagnosticaba, trataba y recetaba. Nunca se intercambiaba dinero. Siempre consciente de las purgas de Stalin o del caso fabricado contra la supuesta conspiración de los doctores judíos para envenenar a la dirigencia soviética, mi madre tenía demasiado miedo como para ejercer la medicina privada de manera clandestina o aceptar dinero por sus servicios. Siempre decía que “con mi suerte, sería la primera detenida”. La gente que podía ser vista de forma regular en nuestra casa, o cuyas casas visitaba para proporcionar servicios médicos, representaba los sustitutos para el dinero. Ellos y muchas otras “conexiones” que creó a lo largo de los años eran su acceso a variados recursos, desde bienes tangibles como comida, medicinas y ropa, hasta información, servicios y apoyo emocional.

La anterior historia no era única. A nuestro alrededor, en medio de tiendas vacías, salarios bajos, pésimas cifras de productividad y una infraestructura decadente, la gente parecía llevar vidas normales de “clase media”. A un economista le resultaría difícil explicarlo examinando las estadísticas económicas o paseando por los almacenes y tiendas rusos de los años sesenta y setenta. De hecho, los visitantes de la Unión Soviética siempre se asombraban ante la diferencia entre lo que veían en las tiendas del Estado –estanterías vacías o llenas de cosas que nadie quería– y aquello que veían en la casa de la gente: buenos muebles y mesas llenas de comida.

Lo que salvaba la diferencia era la economía informal, una economía impulsada más por el capital social que por el financiero. Esa economía estaba fuertemente anclada en el millar de relaciones que la gente como mi madre usaba para adquirir bienes, servicios, información, educación y otras muchas cosas. No lo hacían conscientemente –nadie les enseñaba cómo aumentar su red o sus contactos de la manera que los especialistas en márketing nos enseñan ahora–, solo lo hacían para sobrevivir. La red de relaciones sociales era una estructura invisible que permeaba la vida económica y hacía que aquella sociedad en concreto funcionase.

El capital social cumplió un papel crítico en la vida económica de la Unión Soviética y hoy en día continúa haciéndolo en muchos países pobres. Teodor Shanin, eminente sociólogo, ha inventado una especialidad llamada peasantology (“campesinología”), que estudia cómo sobrevive la gente en las economías informales. Shanin argumenta que los campesinos viven en una estructura económica completamente distinta al capitalismo o el socialismo, cuyo elemento clave es la existencia de una densa y vibrante red social y familiar que da a sus miembros acceso a los recursos necesarios. Hace años, los investigadores observaron por primera vez el fenómeno en África, donde no encontraron ninguna explicación económica para la forma como subsistía la mayoría de la población. Carecían de tierras. No parecían tener ingreso alguno.

Los economistas marxistas y los teóricos del mercado siempre han descartado este tipo de actividades por encontrarlas marginales. Sin embargo, Shanin argumenta que es difícil verlas como marginales cuando media humanidad vive así. De hecho, muchos investigadores, como Manuel Castells y Robert Putnam, han demostrado que el capital social también juega un papel importante en las economías desarrolladas. Sin embargo, desterramos de nuestro pensamiento y de nuestras interacciones económicas, con mucha frecuencia, el capital social y las nociones de recursos no monetarios. Es más, podemos ver toda la historia del desarrollo económico como un largo camino que expulsa lo local, lo familiar, lo personal y lo social de las relaciones económicas, y lo reemplaza con interacciones económicas profesionales, impersonales, altamente institucionalizadas, centradas en el intercambio de una sola forma de capital: la moneda. Es difícil negar que esto ha dotado nuestra vida económica de una gran eficiencia y se ha traducido en el crecimiento espectacular de aquellas sociedades que han seguido ese camino. En el proceso hemos construido organizaciones y estructuras regulatorias que nos han permitido expandir las que previamente eran relaciones económicas con personas conocidas, a menudo familiares, hasta incluir a extranjeros anónimos, permitiendo así la unión de recursos más allá de geografías y límites sociales. Las organizaciones que hemos creado y que hoy dominan el terreno de la economía, de las cuales la sociedad de responsabilidad limitada es el máximo colofón, fueron grandes innovaciones en su momento y nos han facilitado buena parte de nuestra prosperidad. Han aumentado cuantiosamente la escala de las interacciones económicas y, al mismo tiempo, se han convertido en apoderadas institucionales del tipo de fe que antes reservábamos para nuestros vecinos y familiares.
Hemos triunfado en el arte de operar a niveles mucho más allá de la aldea local y de los límites de las relaciones sociales. Sabemos cómo organizar gente y recursos con el fin de maximizar los ingresos financieros. A lo largo del camino, hemos desarrollado un conjunto de teorías y prácticas administrativas que se han convertido en biblias para generaciones enteras de hombres y mujeres trabajadores. Y la cultura corporativa que creamos se extiende más allá del reino de los negocios. Como indica Doug Rushkoff en Life Inc., el corporativismo o pensamiento corporativo ha impregnado nuestra cultura, lenguaje, organizaciones filantrópicas, escuelas y medios. Se ha vuelto nuestra manera de pensar cómo hacer las cosas. Casi no podemos concebir un mundo sin organigramas jerárquicos, declaraciones de misiones, departamentos y conjuntos claros de reglas e incentivos empresariales.

Todo ello está a punto de cambiar. La informática y las tecnologías de la comunicación no solo nos están conectando a una aldea global, a un cerebro global, sino que añaden una nueva capa a nuestras interacciones y hacen posible que nos comprometamos con nuevos tipos de transacciones entre nosotros, más allá de los límites organizacionales existentes. Hacen posible crear y acceder a una confianza que antes subcontratábamos con las corporaciones. Y además están sacando del anonimato un buen número de transacciones económicas. Podemos obtener nuevos niveles de conocimiento acerca de extraños al seguir sus divagaciones en Twitter, ver sus amigos en Facebook, buscar sus reputaciones como compradores y vendedores en eBay, medir sus contribuciones a Wikipedia o ver sus videos en YouTube. Podemos darles directamente dinero a personas y proyectos atractivos que encontremos en Kiva.org, antes que confiarlo a bancos que lo invierten anónimamente sin que nosotros tengamos voz en el asunto. Incluso las relaciones públicas están cambiando: desde una práctica basada en las declaraciones públicas o los comunicados oficiales hasta el creciente murmullo de la gente adecuada dentro de la red social de cada uno. Estamos proporcionando un nivel completamente nuevo de sociabilidad, familiaridad y conexión a nuestras interacciones económicas, reorganizándolas, por ejemplo, en torno a nuestras conexiones sociales en lugar de hacerlo contra las mismas.

Pero las conexiones sociales alrededor de las que nos organizamos son distintas de las relaciones cara a cara con las que crecieron nuestros antepasados. Estamos siendo testigos del ascenso de lo que yo llamo una sociabilidad basada en la información –una sociabilidad que deriva de nuestra habilidad para conseguir acceso directo a gente extraña y para despojarla del anonimato, y por esa vía a los rastros de información que deja tras de sí, lo cual permite conocer muchos aspectos de ella: intereses, reputación, contribuciones en línea, gustos musicales, incluso preferencias a la hora de comprar–. En ese proceso, la razón de ser de muchos tipos de organizaciones que hemos creado a lo largo de los últimos siglos –organizaciones que necesitábamos para unir recursos y permitir transacciones entre extraños anónimos– está desapareciendo. Amplificados por la inteligencia colectiva, por el acceso y los recursos inmersos en las conexiones sociales que establecemos con muchas otras personas, somos cada vez más capaces de lograr el tamaño y el alcance que antes solo podían conseguir grandes organizaciones.

Empujada por la sociabilidad basada en la información, la próxima década dará paso a muchos nuevos modelos organizativos, nuevas formas de moneda y nuevas prácticas laborales. Al mismo tiempo, necesitaremos crear nuevas estructuras regulatorias que se adapten a formas de organización sustentadas en la conectividad social y la familiaridad. ¿Recuerdan el viejo adagio “Mantén las relaciones sociales lejos del trabajo”?. El nuevo adagio es: “Lo social es negocio, tráelo”.

Adolescentes+hijos= más pobreza


Adolescentes+hijos= más pobreza

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Días antes de elecciones escribíamos “A esta altura de la campaña, poco se conoce sobre las propuestas estructuradas de los candidatos sobre cómo superar las trampas de la pobreza” y,  luego, a horas que decidiéramos:
“…un excelente texto, que les recomiendo a los candidatos y/o a sus asesores: ¿Cómo romper las trampas de pobreza en Buenaventura?” http://ow.ly/9LBqN ... Cuando se publicaron esas reflexiones se estaba elaborando el informe sobre la gestión en pos de la niñez y la adolescencia en Pereira y Risaralda que –ojo- EXIGIÓ la Procuraduría. La situación es peor de lo que creíamos en ese instante.
Como lo sintetizó La Tarde ayer: “26 de cada 100 embarazos son de mujeres menores de 19 años” (Secretaria de Salud y Seguridad Social 2005 al 2010). ¡Uno de cada cuatro! ¡Uno de cada cuatro personas que está naciendo nos amarra a todos, a nuestra sociedad, a la pobreza!: 7ª trampa de pobreza: “Adolescentes gestantes: Cuando una menor de edad queda embarazada, generalmente debe abandonar la escuela para cuidar de su bebé. Su proceso escolar se atrasa y, a veces se interrumpe definitivamente, lo que deja como consecuencia un acceso limitado al mercado laboral. Los ingresos de una madre adolescente casi siempre están por debajo de la línea de pobreza, lo que repercute en la alimentación y la educación de sus hijos. De esta forma se perpetúa el círculo de pobreza”, decíamos 10 días antes de elegir Alcaldes y Gobernadores ow.ly/9LB4u.
El embarazo adolescente, está demostrado, prolonga la pobreza a través de generaciones: ¿se han dado cuenta que,  generalmente la madre adolescente pobre, es hija de otra madre adolescente pobre? Todo ello genera espirales, remolinos devoradores en el río de la pobreza y la miseria: menor nivel de educación, menores ingresos, generan menor posibilidad de brindar educación de calidad a sus hijos, a lo cual se suma el que, casi siempre, son varios hijos; sumemos que los hijos de adolescentes, tienen mayores posibilidades de enfermarse y morir durante el período prenatal, por la falta de desarrollo físico y, claro: emocional de las madres http://ow.ly/9LGaa  (sigue).
***
ALERTA: Seguimos por un camino absurdo. Si en la prospectiva 2032, Ingeniero Caro, se propone ser una Eco-Ciudad ¿porqué se sigue privilegiando presupuestalmente la construcción de vías? ¡Solo 14,7% de hogares colombianos tienen carro, 16,5% moto!  Si queremos una Eco_Ciudad, privilegiemos los peatones, los usuarios de bicicletas, el transporte masivo de calidad y, a propósito, ¿Que el Gerente del Área Metropolitana está diciendo que hay que “volver a hacer estudios” para implementar el Sistema Integrado de Transporte? ¡Por favor! ¡Eso ya NO se los cree nadie! ¡Tengamos el coraje para enfrentar a ciertos transportadores! ¿Cuál es el miedo a un paro del transporte? Recordemos que única y exclusivamente las administraciones que demuestran autoridad, ¡se enaltecen! …y al revés…

en http://www.latarde.com/opinion/columnistas/57544-adolescenteshijos-mas-pobreza.html

2012/03/18

LA MIERDA DE LAS GUERRAS...DE TODAS!

NiñA de 2 años asesinada
al lado de otros civiles mientras dormían
por Sargento del ejército de los EEUU en Afganistan

Si asesinar una persona te trastorna...
dedicarse a asesinar personas 
te debe enloquecer o poner al borde de ella

FOTO DE  

2012/03/17

No preguntes lo que pueden hacer por tí; pregunta lo que tú puedes hacer por los demás.


Estamos en crisis

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En términos económicos, se requieren cifras, balances para saber qué tan bien o mal estamos. Los mecanismos de recolección de datos han sido, son y serán débiles.
Basten dos ejemplos ¿quién cuantificaba los niños-asesinados de Garavito? Nadie. Sólo se pudieron cuantificar cuando se encontraron ¿quién cuantifica las víctimas partidas en pedazos de los paras y tiradas a nuestros ríos? Nadie, y nadie podrá hacerlo. Por ello las cifras sobre crímenes de niños y homicidios tienen, por ejemplo, ese “sub registro”. Explicable sí, pero nos lleva a pensar que las enumeradas a continuación SON PEORES:
*En Pereira tenemos un 42.8% de la población en pobreza, 8.7% en indigencia (Dato DANE 2009), esto se refleja en:
*Nuestras niñas menores de 19 años aportan entre 26 y 30 de cada 100 nacimientos: Uno de los peores círculos de la pobreza, del que alertábamos un mes antes de las pasadas elecciones: http://ow.ly/9DaYS  (Dato Secretaria de Salud y Seguridad Social 2005 al 2010).
*Casi la mitad de niños menores de 5 años en Pereira están malnutridos: 48.6% (Dato: Situación Nutricional menores de 18 años y madres gestantes, Alcaldía, 2008).
*Una tercera parte de nuestros adolescentes está malnutrido (Dato: Situación Nutricional…).
 *Se calcula  la aterradora cifra de 4.934 niños de entre 5 y 7 años trabajadores. La población más grande de Pereira son niños. ( Dato DANE 2009) .
*La Alcaldía  (2011) calcula que hay más de 200 menores de 18 años en “Situación de Calle”.
*Más de 66 Niños, Niñas y Adolescentes eran (son) explotados sexualmente (Dato ICBF 2010).
*Mensualmente tenemos dos adolescentes implicados en homicidios: 25 adolescentes homicidas (Dato Secretaría Desarrollo Social y Político 2010) .
*Mensualmente de 98 a 100 adolescentes Pereiranos entre 14 y 17 años son infractores de la ley penal, por flagrancia o denuncia (ICBF);.
*Semanalmente 1 - 2 de nuestros niños entre 0 y 6 años es abusado sexualmente: en el 2010 fueron 80, 90 eran niños entre 7 y 12 años, 91 entre 13 y 18. Para un total -recuerden “registrado”- de 261: casi uno por día. (ICBF) ¡SON MAS!
*Cada dos días se realiza un peritazgos por maltrato infantil en Medicina Legal: 135  en el 2010.
*Diariamente se realizan 2 denuncias por maltratos a niños menores de 6 años; El ICBF reportó en 2010: 621 denuncias, 371 a niños de 7 a 12 años; 293 de 13 a 18 años, para un total de 1258 denuncias …¿y los que NO se denuncian?.
*Diariamente 2-3 adolescentes Pereiranos entre 14 y 17 años son infractores, ojo, “reincidentes” de la Ley Penal. En 2010 hubo 1403, de los cuales en Flagrancia estaban 809 (Dato ICBF).
*Diariamente el ICBF atiende  más de 10 niños y adolescentes para “protección de sus derechos”. En el 2010 atendió 3409… imagínese una fila de 3.409 pela’os y …reflexione.
Y los datos –con “subregistro”- de Dosquebradas asustan. Tiene razón el alcalde: tenemos una “deuda social” descomunal, pero está lejos de ser tarea sólo de Vásquez. Obvio la alcaldía está obligada –por ley- a liderar el tema: pero es de todos: empresarios, medios, iglesias, comunidades, academia… ¡suya querid@ lector@! parafraseemos a JFK: No preguntes lo que tu Pereira puede hacer por tí; pregunta lo que tú puedes hacer por tu Pereira.


http://www.latarde.com/opinion/columnistas/57205-estamos-en-crisis.html 

2012/03/12

Se negó a vegetar o pas-T-ar por la vida


 Q.E.P.D. Héctor Merino

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Pereiranos por la Paz (1998-200?) publicaba columnas en ambos diarios. Todelar,  Colmundo, RCN, CARACOL, etc., tenían espacios alentados desde la asociación. Hacían parte del compromiso de los medios. Así conocí a Merino.

 Creo que fue por e-mail. Nos sentamos en una de las cafeterías de La Rebeca (sólo existían los cholaos). Y palabras menos me dijo que acababa de residenciarse en Pereira al concluir su jornada en la British Petroleum donde había atendido comunidades en los convulsos llanos orientales.

 El recorrido laboral de Héctor, era muy interesante. Tenía el curioso título de “Ingeniero en Recursos Humanos”, de la Escuela de Ingeniería de la U. de Antioquia. Era godo, bien godo. Había militado en las juventudes conservadoras. Incluso simpatizó con “La Mano Negra”. Recién egresado, Jota Emilio Valderrama, el legendario dirigente del conservatismo paisa le ofreció un alto cargo público pero Merino optó por vincularse al sector privado en una empresa que gerenciaba Fabio Echeverry Correa –sí…el mismo del “artículito”, de “la economía va bien pero el país va mal”…-. En fin, Merino hizo algo que habla bien de su talante, y afrenta a la masa de hipócritas: siempre se reclamó de derechas, “fachere” y conservador: sin falsedades. Eso lo hacía aún más mi amigo.

 Luego de esas épocas de pasión juvenil por la que todos pasamos (o debemos) trabajó en empresas de Bogotá, de Bucaramanga, de Venezuela…estuvo un buen tiempo en Cerromatoso y de allí pasó a la BP. Nunca estuvo desempleado. De hecho al poco tiempo de salir fundó la consultora Itaca. Cuando renuncié a la dirección ejecutiva de Pereiranos por la Paz, Héctor me reemplazó. Las cosas habían cambiado. El Caguán era una valiosa experiencia más. Asaltaron su apartamento. Nunca se supo qué buscaban. Su coterráneo paisa Uribe ya gobernaba. Podíamos crear “Pereiranos por la Guerra” y hubiera sido igual de exitosa.

 Para el 2003 fundamos Convergencia Ciudadana por Pereira. Nació en la cafetería de la esquina de UTRAR. Ricardo Jaramillo, Marco Antonio Pérez, Franklin Molano, creo que Iván Alberto Vergara y otros más arrancamos. Posteriormente llegaron Jaime Bedoya, Carlos Mario Franco, Germán Toro, Marino Álzate y nos lanzamos al Concejo, apoyamos a Crostwaithe para la asamblea. Sacamos más votos que la ASI, pero no nos alcanzó. En Bucaramanga, cuando me marché a Bogotá a realizar la Maestría, me despidió. Fue un detalle muy bonito. Nunca perdimos el contacto, fuimos dando el paso hacia Opción Centro: Lo que hoy es el Partido Verde. A mi regreso hacia el 2007, en su apartamento, y con la inigualable Consuelo Jaramillo, construimos la lista cívica del Concejo, que con Roberto Arenas Mejía (+), Daniel Arango, Víctor Zuluaga, Rosita Castellanos, Maritza, Alex, etc, sacó la curul que repite Rubén Darío Orozco. 

 Lo apoyé en la Veeduría Anti Corrupción de la Vicepresidencia, en Empresarios por la Educación, etc. Cuando se fue para La Ceja, a fines del 2010, nunca creí que sería de las últimas veces que lo vería. Menos que mi conversación del Viernes antes de su muerte, suspendida por un llamado, sería la última. Era la persona a la que llamaba a consultar mis decisiones vitales. Me sorprendió la edad que tenía al fallecer, le ponía 10 años menos. Que su Dios lo tenga en gracia. Se negó a vegetar o pas-T-ar por la vida: ¡Vivió! Eso es lo importante.

2012/03/04

Pereira Risaralda Eje Cafetero QUÉ FUTURO?


(Discurso en el Club Campestre, ante buena parte de la élite socio empresarial y político estatal de Pereira-Risaralda; Negrillas del Blogger)

Pereira, 24 de febrero de 2012

LUIS CARLOS VILLEGAS
Presidente de la ANDI  y del Consejo Gremial Nacional.

Cuando el 24 de noviembre de 1980 recibió a Simón Gaviria en la Clínica Carvajal, nuestra Pereira todavía no salía de la euforia de los Juegos Nacionales, ni se daba por enterada de la violencia que le acarrearía ser refugio en los años siguientes de todos los quearmados de fusil o solo de odio resolvieron abusar de nuestro sentido cosmopolita de la vida urbana.
Pero seguía siendo una Pereira pueblerina, de aleros con portalete y teja, chicharras cachonas en la Plaza, alacranes en las aceras y doble jornada en las escuelas. Los sábados a pescar sabaletas; los domingos a ver “caer aviones” en Matecaña. Funcionaba el Karkaj para que los mayores pudieran ver a BrigitteBardot y estrenaban el Caprilos más jóvenes. Cumplían El Bolívar Diferente  17 años de lucir su rebeldía al frente de la Alcaldía y el mango que reemplazó al que pecaminosamente cortó mi tío Juvenal,  su primera década de vida.

Para 1980, Risaralda contaba con 600.000 habitantes, tres de cada diez del Eje cafetero. En 2012 son 950.000; 4 de cada diez habitantes de esta región, viven en Risaralda. Es decir, a pesar de la emigración masiva de los años noventa, nuestra ciudad y su área metropolitana aumentaron diez puntos su participación en el total de habitantes del Triángulo. Sin embargo, en esos mismos años, aunque la participación de Pereira en el PIB nacional se mantuvo más o menos estable,  la del Eje bajó de 5 a 4%. Eso quiere decir, que otras regiones de Colombia tuvieron mejores crecimientos económicos que los nuestros y eso ya debería preocuparnos suficientemente.

Síntomas de modernidad se dieron en estos años. La participación agrícola en el total de la economía de Risaralda, bajó de 17.5% en el noventa, a 9% en 2010; la  minería aumentó su participación a uno por ciento, la manufactura se mantuvo alrededor del 13%, la construcción aumento su tajada  a casi el 10%, el comercio disminuyó casi diez puntos porcentuales y los servicios crecieron hasta un 60% de participación. Ni qué hablar del café, cuya participación en el PIB departamental bajó en 20 años del 9 al 3%!

Por los lados de los impuestos, rasero que todos los gobiernos aplican cuando de desarrollo regional y gasto público se trata, la regional de la Dian en Pereira recaudó cerca de 600.000 millones de pesos de los 1,3 billones recaudados en total en el EJE, es decir 45 de cada 100 pesos recaudados. Eso quiere decir que nuestra economía es más grande, o que somos más honrados en materia impositiva, o que nuestros asesores tributarios son menos buenos. Me quedo con la primera hipótesis!

Uno de cada dos empleos en el Eje Cafetero se genera en el área metropolitana de Pereira. Del millón trescientosmil pasajeros aéreos que volaron en 2010 en nuestra región, el 60% usó a Pereira, el 20% a Armenia y el otro 20 restante a Manizales.

La matrícula universitaria de Risaralda en 2011 fue de 29000 estudiantes, según datos preliminares. La de Caldas fue 28000 y la de Quindío 18000. Pero, lo más importante, el índice de pobreza de Risaralda en 2011, según cálculos de la ANDI, se localiza en el 29% y en el 6% el de indigencia, muy por debajo de nuestros vecinos de Caldas y Quindío.

Mal nos va sí, en exportaciones. Las ventas no tradicionales al exterior de Caldas son casi el doble el año pasado que las de Risaralda. Es algo para corregir, pero al mismo tiempo para saber entender y apreciar las vocaciones de los otros socios de esta región.

En treinta años, la edad de nuestro homenajeado, Pereira surge como capital indiscutida del Eje Cafetero, ahora llamado Trángulo de Oro. Y lo es por sus cifras. Dudo que lo sea mucho por nuestro comportamiento colectivo, inmaduro todavía.

Es que el peso económico de Pereira no se compadece a veces con las actitudes que dejamos ver en momentos decisivos para la ciudad. Aquí frecuentemente creemos que las elecciones, en vez de dirimir controversias, como en el resto del mundo civilizado, son apenas el primer paso para pleitos, desavenencias, fin de amistades y sociedades.  Ese carácter rebelde que adornó nuestra fundación desde el siglo XVI, pasados casi quinientos años y dos Primeras Misas, no se ha pulido para ser usado en las causas nobles solamente: se mantiene en estado nativo para impedir los consensos. Tengo la autoridad moral para decirlo, como buen representante de esta manera de ser que fui  al final de los 80!

El papel de Pereira es claro: liderar una región más grande que ella misma. Para eso se requiere una actitud conciliadora, capacidad técnica, tranquilidad política y buenas relaciones con el estado y las instituciones centrales; una base universitaria cada vez mejor;  unos partidos cada vez más organizados en lo regional; unos empresarios y unas organizaciones empresariales casadas con las causas de la prosperidad de largo plazo; un debate público permanente en defensa del interés colectivo y no del aumento de la mezquindad o de la corrupción.

Vamos el año entrante hacia el sesquicentenario de nuestra Pereira. Hace cincuenta años, del Centenario sacamos además del Bolívar, la Universidad Tecnológica, el departamento de Risaralda y estaba fresca en la memoria de los pereiranos la gesta cívica del aeropuerto y del Hospital San Jorge,  pues con su recuerdo emprendimos la de la Villa Olímpica. Con visión de liderar la región, la ciudad debe mirar el 2013 como la oportunidad para repensarse. No solamente en sus obras físicas o en su conectividad terrestre o aérea, ambas bien amenazadas, sino sobre qué futuro quiere para sus jóvenes.  Será un futuro que permita a la ciudad ser políglota en todos sus establecimientos educativos? Será un horizonte de Conocimiento y Tecnología, de Innovación y de Emprendimiento? Lo será de inclusión social por la vía del acceso universal a las tecnologías de la información?  Lo será porque el medio ambiente no es solo la excusa para impedir el desarrollo, sino porque realmente hemos sido capaces de ver el desarrollo sostenible como el mejor patrimonio futuro? Seremos la ciudad de la Cultura? La de los negocios globales? Tendremos los dos ríos más limpios de Colombia?

Porque si no hacemos nada, también podemos llegar a ser la capital del microtráfico, de la violencia juvenil, de la intrafamiliar, de la contratación torcida, de la ignorancia que dejan las mafias en los sitios donde anidan. El lugar donde un nuevo negocio no es motivo de orgullo de todos, sino blanco de todo obstáculo que le impida realizarse.

Esa Pereiradiferente, solo se puede construír entre todos. Sin debates distintos a los de las propias convicciones de buena fe, pero consolidando soluciones a problemas siempre bien diagnosticados, casi nunca enfrentados colectivamente con alma constructiva. Anhelo ayudar a construír esa escuela de servicio hasta el fin de mis días.  Poder ayudar a elegir bien y a administrar mejor. A inculcar el cumplimiento de la ley, sin renunciar a nuestra tradición tolerante y abierta.

Por eso, queridos amigos, este homenaje es solamente una excusa. Reunirnos en torno a Simón Gaviria, el “Representante Revelación”, pereirano con un brillante pasado y un futuro aún más próspero,  no es solo un acto para recordar que él tuvo una tesis laureada, o que es el autor de leyes de gran trascendencia para Colombia, el “País que Soñamos”,como la de Primer Empleo, la de Insolvencia, aquellas que tienen que ver con derechos de los colombianos más vulnerables como los niños, los ancianos, y también los pasajeros, los consumidores, los usuarios de celular, los asalariados. No se trata de venir a este acto a decir que Simón tendrá una carrera política que emulará la de su padre. Ni venir a hacerle a Simón la lista de las carreteras que esperamos nos ayude a construír, o de las iniciativas que debe ayudarnos a sacar adelante. No. Todo eso vendrá por añadidura.

Hoy, señor Presidente de la Cámara de Representantes, este homenaje es una excusa para juntarnos en torno suyo, y reflexionar sobre lo que debemos hacer en Pereira para liderar una Región que lo espera todo de nosotros. Y que nos mira `para establecer si somos o no merecedores de ese liderazgo. Si somos capaces de defender el interés común por encima del propio. Si nos inspira la construcción desde este Eje Cafetero de una Colombia moderna, equitativa, con una economía creciente, unas instituciones transparentes y unos administradores públicos y privados honestos, capaces y educados.Es con esta clase de excusas que las sociedades se juntan. Es para mí un honor incitar a esa reflexión. Y también es una deuda de honor que saldo hoy: No puedo equivocarme otra vez!

Apreciados amigos:
Larga vida a Simón. Sus paisanos seguiremos con interés y apoyo los exitosos pasos que acompañarán Margarita y Sofía, su abuela, César, Ana Milena y Mariapaz, sus tíos ausentes y presentes, sus primos, los otros hijos que vendrán. En el mundo de la paradoja global, ser de alguna parte más o menos pequeña, más o menos lejana, más o menos intrascendente para el planeta, tiene grandes ventajas. Todo logro luce más; toda idea es más brillante e inesperada para otros; hay más cosas simples para contar, que a otros parecen deslumbrar por sencillas.

Usted y los suyos son de aquí. Son de los nuestros. Séanlo siempre.


Muchas gracias.