Cámara de Comercio: modelo nacional


La informalidad afecta las empresas formales al asumir éstas una mayor carga tributaria por la competencia desleal; afecta a los consumidores por productos de mala calidad. Pero el tema es más grave: el desarrollo de un país o región lo marca la formalidad o informalidad de sus negocios lo cual se refleja en el “nivel de informalidad” de sus comportamientos sociales, políticos y culturales. Basta pensar cuánto mueve el “gota a gota” e imaginarse de dónde salen esos dineros para entenderlo.
 
Los negocios informales tienen poco acceso al crédito formal (de allí el “gotaa gota”), dificultades para gestionar el cobro de su cartera, no pueden participar en la ejecución de ciertos contratos, entre otras falencias. Sus trabajadores son los más afectados: No acceden a servicios óptimos de salud, ni garantía de pensión de vejez, seguro de riesgos profesionales, ni cesantías. Al tener una menor estabilidad en sus ingresos tienen dificultades para adquirir vivienda digna o acceder a servicios financieros formales. Está demostrado que producen menores utilidades por trabajador que en negocios formales; obviamente los negocios informales son propensos a sanciones de las autoridades.
 Formalizarse tiene ventajas: Se puede ser proveedor del mayor comprador y contratista del país: el Estado; se garantiza –legalmente- el cumplimiento de normas y contratos; atender nuevos clientes, abrir nuevos mercados al participar en ferias, muestras, etc; Se obtienen beneficios legales, acceso a Fondo INNpulsa; Líneas crédito Bancoldex; Capacitaciones gratuitas SENA; Fondo Emprender; Ruedas de Negocios Proexport; Programa Zeyki; Emprende Colombia; Ruedas de Formalización, de “Compre Colombiano”; Programa Mipyme Digital; Asesorías Minitrabajo, DIAN y SIC; con esto se logra apoyo y acompañamiento; programas de capacitación, y, lo que está demostrado es que, con paciencia, se mejora la rentabilidad y sostenibilidad financiera.
La ley 1429 del 2010, permite que las personas se beneficien mediante la progresividad en el pago de la matrícula mercantil y en la renovación anual y se reciben exenciones tributarias con relación al impuesto de renta. Esta ley, del gobierno Santos, establece que el Estado apoyará a los formalizados para el emprendimiento y fortalecimiento de sus negocios empresariales con ingresos no constitutivos de renta o ganancia ocasional, además de beneficios económicos a través de la progresividad en el pago de los aportes parafiscales y seguridad social.
Somos tímidos para mostrar cuando somos “modelos positivos nacionales”. La Cámara de Comercio de Pereira decidió, semestres atrás, abordar éste espinoso tema, eso los llevó a realizar tres procesos: uno de censo, otro de sensibilización y un tercero de formalización empresarial. Esta experiencia se convirtió en modelo nacional, y de la mano de uno de sus protagonistas locales, hoy en el gobierno Santos, Daniel Arango, se replica en otras ciudades del país. En un esfuerzo que ha crecido siendo vital la presencia de Fenalco, con Victoria Eugenia Echeverry y su continuidad desde la Cámara local con los liderazgos de los Dres. Calle, Vega, las Dras Cuartas y Briceño al lado de sus juntas y equipos.
Formalizarse evita sanciones legales, por lo menos cuando el Estado local está por fuera del funesto “período pre electoral” y, entonces, cumple su labor esencial: la de control.

Publicado en http://www.latarde.com/opinion/columnistas/64074-camara-de-comercio-modelo-nacional.pdf

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