“El milagro consiste en unir voluntades para explorar las posibles soluciones”.


Martes 26 de Marzo de 2013 - 02:01 AM

Del pacto Cívico al pacto Social

Cuándo todos esperábamos que en el mensaje episcopal del domingo pasado Monseñor Rigoberto Corredor, Obispo de Pereira, se refiriera a la celebración de la Semana Santa, en la cual la Iglesia Católica estrena Papa, nos encontramos con un texto sorpresivo y diferente.

En tono sincero y directo, el prelado se pregunta si “el desempleo y el desorden impresionante del mercado persa que invade el espacio público en el centro de la ciudad”, “es una especie de protesta social permanente, que además de ofrecer sus productos a grito limpio, lo que nos están diciendo a todos es que la sociedad y el Estado, padeciendo el letargo nocivo de los indiferentes, no hemos enfrentado con la suficiente entereza y constancia, con la seriedad técnica y las políticas sociales, semejante situación”.

Considera el Obispo que los diferentes actores de la sociedad pereirana deben participar, además del reimpulso al Pacto Cívico para reorganizar las ventas informales, en “una especie de Pacto Social, a favor del empleo, buscando los caminos que nos proporciona la democracia y la inteligencia creativa de todos nosotros a favor de una sociedad incluyente, justa y equitativa”.

Dicho Pacto Social, que debería ser un acuerdo suprapartidista sobre 5 o 6 temas fundamentales de ciudad, entre ellos el desempleo y el manejo del espacio público, lo propuso hace algunas semanas nuestro columnista Orlando Parra y recibió el respaldo del presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pereira, Mauricio Vega. El congresista Alfonso Prada, actual presidente del Partido Verde, también se pronunció en el mismo sentido.

Recogiendo esas reflexiones, originadas desde diferentes sectores, el periódico LaTarde organiza para abril próximo un gran encuentro, con la dirigencia política, económica y social de Pereira para concretar un compromiso público alrededor de esos temas fundamentales de ciudad.

La superación de la pobreza extrema, la educación, el bilingüismo, la innovación, la competitividad, la reindustrialización, el turismo, entre otros aspectos, deberían quedar dentro de esa agenda colectiva.

Como bien lo asegura Monseñor Corredor: “El milagro consiste en unir voluntades para explorar las posibles soluciones”.

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