“Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia”

Jueves 19 de Febrero de 2015 - 02:01 AM

¿No les da pena, ole?.

Exasperan las personas que más que opinar vociferan. Hablan de cosas complejas que ni entienden, ni tratan de entender. Van a Twitter o a Facebook y leen torpezas y las replican.
809 páginas: Ochocientas Nueve tiene el informe de la Comisión Histórica “Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia” redactada por contradictores y no de la guerrilla. Ahh y claro que les pagaron ¿y?... el tema es ¿cuántos se van a leer las 809 páginas? ¡en un país donde el índice de lectura es “altisisisimo”! http://ow.ly/i/8GY5y En fin. los invito, al menos, a leerse el resumen. He aquí una parte:
“Gustavo Duncan, “Exclusión, insurrección y crimen”
Colombia es un país extremadamente excluyente. Basta una mirada desprevenida a los listados de desigualdad para darse cuenta que en cuanto a ingresos, tierras, servicios estatales y muchas otras estadísticas las brechas son enormes. No es extraño entonces que la exclusión haya sido una de las causas más citadas del conflicto. Pero la realidad es más compleja que eso. La desigualdad no necesariamente causa insubordinación, mucho menos una insubordinación violenta. No hay que ir a buscar otros casos, en la misma Colombia proliferan sociedades muy desiguales que han resistido el paso del tiempo con muy poca violencia. Se necesitaron entonces otras causas y otras variables para que en Colombia surgiera un conflicto armado.
Este ensayo se centra en la forma cómo la exclusión interactuó con una de esas otras variables, la criminalidad, y dio gran parte de la forma que adquirió el actual conflicto. El interés es en concreto por dos prácticas criminales de uso masivo en Colombia, el secuestro y el narcotráfico. Estas prácticas son importantes porque incidieron en tres atributos fundamentales del conflicto. En primer lugar, perfilaron gran parte de la estrategia de guerra tanto de la insurgencia como del paramilitarismo. Las partes tuvieron que organizar sus aparatos coercitivos y planear sus acciones en el conflicto para acceder a los recursos provenientes de la criminalidad. En segundo lugar, el narcotráfico permitió que una situación de guerra permanente en vez de destruir la economía se convirtiera en un medio de acceso a los mercados, sobre todo para comunidades periféricas con baja acumulación de capital.
Finalmente, los efectos no solo se remitieron a la guerra entre insurgencia y contrainsurgencia. También redefinieron las relaciones de poder entre el centro y la periferia. Dado que el estado central era incapaz de ofrecer una protección efectiva en las regiones, las transacciones políticas entre el centro y la periferia estuvieron marcadas por el uso de las élites regionales, tanto legales como ilegales, de la violencia privada y el capital de las drogas como recursos legítimos para defenderse de la insurgencia. Sin embargo, estos recursos terminaron por convertirse en medios de acumulación de poder, bien fuera para controlar el gobierno de las sociedades regionales y/o para influir sobre la política nacional”.
Trino en @orlandoparrag: Si en 2014 se asesinaron #1200 niños...¿cuántos “asesinos de #Caqueta “ hay?...y si fueron 20 mil en 20 años ¿cuántos más hay?

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