Trascender

Nadie sabe de qué tamaño es el universo. Absolutamente nadie. Se dice que pueden ser 300.000.000.000 (trescientos mil millones) de galaxias. Cada una con 1.000.000.000 (miles de millones) de soles o sistemas solares. Y allí, en alguna parte, hay un micro-millonésimo sistema solar donde hay una forma de vida llamada “humanos”. Y algunos de ellos quieren trascender: “Dicho de los efectos de algunas cosas: Extenderse o comunicarse a otras, produciendo consecuencias” “Estar o ir más allá de algo”. Otros simplemente hacen las cosas de tal manera que trascienden. Va un ejemplo.
1.400 años antes de Cristo - -hace unos 3400 años- en Egipto, los faraones gobernantes querían trascender y pretendían hacerlo dejando unas enormes pirámides, haciendo obras majestuosas. Dudo mucho que usted recuerde el nombre de esos faraones ¿los recuerda?. Se recuerdan y ven las pirámides pero hasta ahí. Los señores realmente nunca trascendieron. Pero en esa misma época existió un señor que hizo cero obras físicas. Cero. Y ese señor sí lo recordamos hasta nuestros días: Un tal Moisés…ese si sabe quién es ¿cierto?. ¿Cuál es la diferencia entre Moisés y los faraones?...sencilla: el servicio a las personas del común.
Va otro ejemplo. En el Sur Occidente de la India, en la provincia de Kollam se relata como hace unos 2000 años llegó un carpintero, un tal Tomás apodado Dídimo, proveniente de lo que hoy sería Israel y un Rey lo contrató para hacer palacios similares a los que había en su región de origen. Le dio el dinero y marchó a una expedición con la promesa de que al regresar tendría su palacio. El carpintero tomó el dinero y lo repartió entre los más necesitados. Al regresar, el rey pidió su Palacio (su obra faraónica) y el carpintero le dijo que al repartir su dinero entre los pobres se había construido un enorme palacio en el plano espiritual, en los cielos. El rey ordenó matarlo. Pero, paralelamente, el hijo del rey entró en coma, murió y revivió, al hacerlo contó a su padre que al morir había visto el palacio que el carpintero le había prometido. El rey entendió, asumió, y el carpintero siguió su camino. ¿Cuál es la diferencia entre los dos palacios?...sencilla: el servicio a las personas del común.
Hay más ejemplos…los grandes personajes de la humanidad que han trascendido son esencialmente los relacionados con la gente, con las personas, más los que las han servido, que los que se han servido de ellas, casi ninguno está asociado a descomunales obras físicas: Mahoma, Newton, Jesucristo, Buda, Teresa de Calcuta, Simone de Beauvoir, Gandhi, Luther King, etc… además nunca se propusieron “trascender”… se propusieron “servir”… y especialmente servir a los más necesitados.
En el planeta, en Latinoamérica, Colombia, Risaralda, Pereira, aquellos que el universo ha puesto en posiciones de influencia (también cuando quiera se las quita) si sirven a las personas del común más que a promover obras físicas, si se conectan a su esencia espiritual…trascenderán: está en ellos y ellas hacerlo.
Publicada el Jueves 23 de Abril de 2015  en http://www.latarde.com/opinion/columnistas/orlando-parra/149760-trascender 

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