¿Hacemos confortable la miseria? (2011)

 Orlando Parra
¿Hay que dar el pescado porque hay personas que NO tienen ni las fuerzas para cargar la vara? Sí. La pregunta es cuánto tiempo hay que dar el pescado, y cuándo esto se vuelve un tema de asistencialismo, o peor, de hacer confortable la miseria.

¿Confortable la miseria? La verdad es que hasta hace algunos años me decían eso y yo decía que era el colmo. Pero, las Hermanas Pasionistas, esas hermanas que no “van” a Villasantana-Las Brisas sino que “viven” allá, me demostraron que ello ES REAL, que la condición humana es tan compleja, que somos tan animales de costumbres que, cierto tipo de personas terminan haciendo confortable su miseria. Increíble, pero demostrable.

Hace algunos meses le oí a funcionarios encargados del plan de choque contra el desempleo que había personas las cuales NO querían trabajar por miedo a perder los subsidios del Estado, poco después personas de una dependencia directamente involucrada con el tema de superación de la miseria, me dijeron lo mismo y, posteriormente me demostraron cómo en Dosquebradas hay cientos de vacantes para trabajar en confección que tampoco son tomadas por miedo a ser formalizados y, al perder el Sisben, perder los subsidios.

¿Cuáles son los subsidios que da el Estado hoy?: Financieros, entre 75 mil y 90 mil mensual para nutrición y educación por cada hijo que esté estudiando; pagos bimestrales visibles en las colas de los cajeros; mejoramientos de vivienda. En especie: Mercado sociales, almuerzos y desayunos escolares; Educación gratuita, salud sisbenizada gratuita, nutrición complementaria; Las personas desplazadas reciben arrendamientos y mercados por cierto tiempo. Se supone que la corresponsabilidad, el “aprender a manejar la vara para pescar”, es que los menores asistan a controles de crecimiento y estudien. 

Es justo que el Estado se preocupe por la población vulnerable. Pero ¿qué pasa cuando cientos, miles de madres o padres se dedican a tener hijos, de tal manera que sumados todos esos subsidios le generen ingresos superiores a 1 salario mínimo mensual: que es lo que le ofrecen TRABAJANDO y entonces se nieguen a trabajar? ¡SUCEDE! Está sucediendo! ¿qué ejemplo están recibiendo esos niños?...

Ahora bien, póngase en su situación: ¿usted qué haría?¿Y entonces qué hacemos? Aplicar la “teoría del tubo” con su entrada y su salida. Quien entra debe tener claro que el estado lo fortalecerá, pero DEBE SALIR en cierto instante. El estado SÍ debe garantizar la protección inicial del “tubo”, pero esencialmente debe construir los mecanismos para que OBLIGATORIAMENTE las personas construyan su vara y aprendan a pescar solos: Emprendimiento + Capital Semilla+ Acompañamiento Empresarial, etc. 

ADENDA:  Años después la situación creo es ¡peor!.  
{Columna editada,  publicada originalmente el 2011-04-26:
http://ciberplural.blogspot.com.co/2011_04_01_archive.html Publicaré ocasionalmente parte de una recopilación que se viene haciendo de estos años como columnista: 25, la primera fue el  9-VI-91}

Comentarios