2015/09/07

Cómo funciona la corrupción en Colombia (2) el Estado paga muy bien.

En las entrañas del Monstruo de la corrupción (2a parte)

Entrevista de “Noticias Caracol” con Emilio Tapia

Emilio Tapia: “no vamos ni en la mitad del carrusel”

El condenado excontratista habló por primera vez desde la cárcel. Le pide perdón al país, y a la Fiscalía, más beneficios por su colaboración eficaz.
Por: JUAN DAVID LAVERDE PALMA http://www.elespectador.com/noticias/judicial/emilio-tapia-no-vamos-ni-mitad-del-carrusel-articulo-582748
En Twitter: @jdlaverde9

Emilio Tapia en diciembre de 2013, dos meses antes de su captura. / Archivo
El pasado 5 de agosto, Emilio Tapia fue condenado a 17 años de prisión, la sentencia más alta del carrusel de la contratación en Bogotá. En entrevista con Noticias Caracol, la primera que da luego de 18 meses en la cárcel, Tapia señaló que en Colombia el Estado paga tanto por los contratos que hasta queda plata para la corrupción; que mientras era investigado seguía yendo a parrandas porque su esencia es Caribe; y que el exgobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz –a quien la Fiscalía le imputará cargos en los próximos días– debería decir la verdad.
El cartel de la contratación del que usted hizo parte desangró a Bogotá. ¿Qué les diría hoy a los bogotanos?
En primer lugar, yo quiero pedirle perdón a la ciudad, al país, a todas las personas que creyeron o creen en uno. Pero sí es muy importante aclarar esta situación: aquí hubo una empresa criminal de la cual yo hice parte, pero ello no significó que se hayan robado la plata para no ejecutar las obras.
¿No es cierto que se perdió cerca de un billón de pesos por cuenta del carrusel?
Eso es falso, las obras se hicieron. Las obras en la administración de Samuel Moreno se empezaron a ejecutar, unas se terminaron, otras están en ejecución. Aquí lo que existió fue una empresa criminal para estructurar los mecanismos y hacernos a esos contratos.
Es decir, una empresa criminal para darles contratos a los amigos…
Correcto, a los amigos o a las personas o a los contratistas que se comprometieron a pagar una comisión. Pero no es cierto que nos hayamos robado la plata para no ejecutar las obras, con excepción de un contrato que fue adjudicado en la administración anterior a la de Samuel Moreno.
Ese es el contrato de los Nule, de la fase III de Transmilenio.
Correcto, que se adjudicó en la administración de Luis Eduardo Garzón.
¿O sea que si los Nule cumplen a cabalidad ese contrato jamás habríamos conocido la verdad del carrusel?
Sí, eso es cierto. El error que hoy reconozco, por el cual estoy pidiendo perdón y en la cárcel asumiendo ese error, fue la empresa criminal para estructurar esos mecanismos para que nos dieran los contratos.
Pero usted acepta que es una persona corrupta. ¿Cómo puede entenderse que alguien es corrupto sin haberse robado plata?
Por una sencilla razón: yo reconozco que hice parte de todo ese entramado de corrupción, pero no puedo reconocer que nos robamos la plata porque no es cierto. Aquí el problema tiene un fondo aún más grande que sigue latente.
¿El carrusel de la contratación está ahí todavía, con otros protagonistas?
Y va a seguir.
¿Por qué?
Esto no se va a acabar porque estemos 50 u 80 personas vinculadas a este proceso, porque el cáncer sigue vivo.
¿Dónde está el cáncer de la corrupción entonces?
El tema es muy sencillo: radica en los precios de los presupuestos de los contratos de la administración pública. El Estado paga tan bien que da para ejecutar las obras y nuestra utilidad como contratistas da para ejecutar las obras y para pagar una comisión.
¿Estamos llenos de contratos inflados?
Así es.
¿Y quién manipula esos precios y permite que al Estado lo desangren así? ¿El mismo Estado?
Por supuesto. Este no es un tema que se inventó en la administración de Samuel Moreno. No solamente estamos hablando de contratos de obras, sino de alimentos, de consultorías, interventorías, de servicios públicos; todo lo que tiene que ver con la administración pública el Estado lo paga muy bien. Y como veía que pagar comisión era un común denominador uno de pronto no le ponía lío a una costumbre, pero estábamos cometiendo delitos que hoy asumo aquí, preso. 
Usted ha dicho que son los precios los que estimulan las comisiones. ¿Cómo hacer para que no le metan la mano al Estado impunemente una y otra vez?
Esa es una tarea de los funcionarios públicos, nosotros no podemos. Es como cuando usted va a un centro comercial y le piden $100 por una camisa, y luego va a otra tienda que no es un centro comercial, que tiene menos costos, y la misma camisa le cuesta $50. Así sucede en la empresa privada y en la empresa pública. Los contratos en la empresa privada tienen un costo y en la pública, otro. 
Háganos el mapa como si estuviera en una licitación cuando hacía parte del carrusel. ¿Cómo hacía el cartel toda la vuelta?
Esto era lo que sucedía: se abría un proceso licitatorio. En algunos casos, se acomodaban unos términos de referencia para seleccionar al amigo o al allegado. Había un marco general por cumplir, pero muchas empresas tienen la misma capacidad financiera, la misma experiencia. Entonces, digamos que se presentaban seis uniones temporales; los precios eran tan buenos que las seis estaban dispuestas a pagar la comisión porque eso salía de las utilidades.
¿Y la de los Nule que no se hizo, que hubo que pagar como 150.000 millones más?
Esa obra está en un contexto muy particular: fue adjudicada en la administración de Lucho Garzón y Samuel Moreno lo único que hizo fue exigirle a los contratistas que de manera irresponsable no avanzaban en la obra.
Por eso les exigían unas comisiones.
Hubo comisiones, pero no para la administración Moreno. La ciudad no perdió porque la compañía aseguradora pagó lo que los contratistas se robaron, o invirtieron mal, no soy nadie para decir eso. Para eso existen unas pólizas. Pero las obras en el periodo de Samuel Moreno en las que tuve que ver yo, todas se hicieron. Las comisiones sí se pagaron, esa fue la empresa criminal de la cual hice parte, y hoy me arrepiento enormemente por lo que ha significado para mí, la ciudad, el país y mi familia. 
¿Cómo han sido estos últimos 18 meses suyos en la cárcel? Usted, acostumbrado a los yates, a los aviones privados, a los lujos…
Esto ha sido terrible, mi decisión de contar la verdad me ha traído unas consecuencias enormes. He sido víctima no solamente del matoneo mediático sino del matoneo penitenciario. Es un tema muy sensible y cuando uno toma la decisión de colaborar, resulta todo en contra de uno porque los tentáculos son muy fuertes.
¿Los tentáculos de quienes usted denunció?
Por supuesto, además porque fui el primero que me acerqué hace cinco años a las Fiscalía con esta decisión de vida. No solamente a decir ‘aquí estoy yo’, a servir de testigo, sino a entregar el acervo probatorio de cada una de las cosas que he dicho.
¿Cómo hace la gente para creerle si cuando estaba libre se le veía en palcos privados, en parrandas? Mucha gente decía: ahí está nuestra plata. ¿Usted qué les dice a esas personas?
Lo que puedo decir es simplemente que yo soy de la Costa Caribe. Tomé la decisión de colaborar y estaba en libertad. Y es cierto, yo asistía a eventos sociales a los cuales toda mi vida he asistido. ¿Por qué no le veía nada malo a eso? Porque no puedo renunciar, por ejemplo, a que me guste la música vallenata, lo llevo en mis venas, yo soy Caribe. No puedo renunciar a lo que yo soy, esa es mi esencia y eso no es un delito.
Le pongo un escenario: usted salía de la Fiscalía de hablar de Samuel e Iván Moreno, de toda la gente que hizo parte del carrusel, y terminaba en Cartagena en un palco de $20 millones. ¿Eso cómo lo puede entender la gente?
Todas esas son las cosas que por la desinformación son importantes precisar. Yo todavía no conozco un placo que cueste $20 millones; al palco más costoso que he asistido es a uno de $10 millones al que le caben 12 personas y yo pagaba lo que me correspondía, una entrada. Siempre he asistido a los eventos de música vallenata donde mis amigos hacen parte del espectáculo y muchas veces me daban cortesías. Ahora, ¿usted piensa que con $10 millones se va a subsanar el problema que se le generó a la ciudad? Eso tampoco tiene ninguna lógica. El punto es que miles de millones de pesos se pierden diariamente en Colombia. 
Usted le pide perdón a la ciudad pero, ¿cuándo sabremos cuánta plata le va a devolver?
En todo este proceso se han cometido injusticias y ya llegará el momento de aclararlas. Aquí se hizo un acuerdo no solamente con la Fiscalía sino con las víctimas también, es decir, con el Distrito. Se acordó que teníamos que responder por un incidente de reparación integral posterior a las sentencias condenatorias de cada uno de los que hicimos parte de esto (el carrusel). Y a eso me comprometí. Yo respondo 100% por lo que determine ese incidente de reparación integral.
¿Pero de cuánta plata estamos hablando?
Ese tema hay que saberlo estudiar, ni siquiera los jueces se han puesto a la tarea de analizar lo que pasó realmente. Primero hay que determinar dónde se perdió la plata.
¿Por qué la gente debería creer en el perdón suyo?
Lo que yo simplemente necesito es sanidad en mi alma, tranquilidad en mi corazón, porque no es solo que me perdonen, aquí el tema es toda la tragedia familiar que a mí me ha generado esta situación. Emilio Tapia hoy está asumiendo una responsabilidad.
¿Por qué tomó la decisión de acercarse a la Fiscalía?
Fue el compromiso que hice conmigo y con mi familia.
Pero, ¿en qué momento?
Cuando me convencí de que esto no estaba bien y de que yo tenía que tener tranquilidad. Estas negociaciones son la manera más expedita de que se sepa la verdad, se obtengan los resultados y se logre desarticular las empresas criminales. Me siento no correspondido, pero eso no significa que voy a dejar de colaborar.
¿No correspondido con qué? 
No me he sentido bien tratado. Yo fui el primero en acercarme a la Fiscalía con el acervo probatorio. Yo mismo ayudé a estructurar la acusación mía. Tomé la decisión acordada con la Fiscalía de allanarme a cargos y me asesoré con mis abogados, y vemos que el resultado es totalmente contrario a otras personas que no han tomado mis mismas decisiones y han llevado a más desgaste de la justicia.
Usted es la persona con la pena más alta hoy día del carrusel de la contratación: 17 años. ¿Se arrepiente de haber colaborado con la justicia?
Me arrepiento de no haber hecho esto antes, explicar lo que realmente pasó, porque es una ironía lo que usted acaba de mencionar. No es justo que la persona que desentraña todo lo que pasó, la primera que lleva pruebas, que parecía un funcionario más de la Fiscalía en toda la etapa de investigación, que más ha colaborado para que se sepa la verdad, un particular, no un funcionario, es la persona que hoy tiene la pena más alta. Todo tiene sus límites. Merezco por lo menos un mínimo de beneficio por mi colaboración eficaz, porque ha sido la número uno, y eso no se ha visto.
Hablemos de su colaboración. ¿Contra quiénes ha declarado y contra quienes ha sido un testigo eficaz?
Yo no quisiera entrar en la imprecisión de cuantificarlo, pero en más de 50 personas que tienen que ver con todo este entramado de corrupción.
¿Contra el alcalde Samuel Moreno y su hermano?
Claro, contra todas las personas que hicieron parte de esta empresa criminal. 
¿Qué porcentaje conocemos del carrusel de la contratación?
No vamos ni en la mitad de lo que pasó. Hay mucha gente de la que no se sabe nada, mucha que aún no está judicializada y muchos temas que no se han tocado. 
¿Cómo era el proyecto presidencial de Samuel Moreno?
Ese es un punto muy importante, era lo que yo quería hacer en la administración de Samuel Moreno que no se terminó haciendo. Yo trabajé tres años en tres proyectos de infraestructura de la ciudad y cinco de renovación urbana. Lo que queríamos era desarrollar unos proyectos (como) las autopistas urbanas, las concesionadas; y otros de renovación urbana que hoy día están en los planes de campaña de los actuales candidatos a la alcaldía de Bogotá. Esas ocho obras podían sumar $15 billones.
¿Y cuánto le correspondía?
Pues yo hubiera tenido una participación porque era en conjunto con quien aportaba la capacidad financiera, empresas extranjeras, nosotros actuábamos como empresa local. Por los precios, las utilidades iban a ser muy buenas.
¿O sea el carrusel quedó a medias?
No, iban a ser las verdaderas obras de infraestructura y cambio de la ciudad, donde el alcalde Moreno quería mostrar que era capaz de resolver el problema de movilidad de la ciudad y con ello tener más adelante una opción para llegar a la Presidencia.
Hablemos de Álvaro Cruz, el exgobernador de Cundinamarca que está ad portas de una imputación de cargos. ¿Usted qué ha contado de su participación en el carrusel?
El exgobernador Álvaro Cruz hace parte de la matriz de colaboración no solo mía sino de otras personas que están colaborando con la Fiscalía.
¿En concreto, qué nos puede adelantar de su colaboración con la justicia sobre el señor Álvaro Cruz?
Ya está en manos de la Fiscalía porque todos los interrogatorios ya se llevaron a cabo, y creo que ese es el ente competente para entrar a afirmar con todas las pruebas que tienen.
¿Le diría hoy al señor Álvaro Cruz que reconozca que hizo parte del carrusel?
(Le diría) que tome la decisión que yo tomé hace cinco años de decir la verdad, que Bogotá y el país la sepan porque tienen derecho a ella. 
jlaverde@elespectador.com

2015/09/04

¿Cabalgatas?

¿Cabalgatas? El 25 de octubre usted elige

“…el alcalde Enrique Vásquez en una reunión el año pasado con Crines y otros interesados en este evento (dijo que) la cabalgata 2015 sería la última que se cumpliría por zona urbana porque desde el 2016 debe ser rural” (1) …interesante…el lío es que el próximo año gobernará otra persona. Por ello vamos con ésta reflexión:
“En ciudades como Cali, Medellín, Envigado, Bucaramanga y Armenia, ésta actividad se ha venido reglamentando o prohibiendo, debido al caos que genera en movilidad, el esfuerzo desmedido que deben hacer organismos de seguridad y empresas de aseo, la dificultad para controlar personas consumiendo licor mientras montan sus equinos…”
“Por otro lado quienes la defienden, aseguran que ‘es una tradición que debe conservarse’,  pero las tradiciones se transforman cuando las sociedades evolucionan, cuando los argumentos racionales, lógicos y de peso logran sustentar la necesidad de cambiar, ¿o acaso debieron conservarse los espectáculos con animales que entretenían en el antiguo Coliseo Romano, sólo porque era una "tradición"?¿No será que algunos gremios aún las defienden por el lucro que éste tipo de actividades les genera o por la oportunidad de tener un día al año para exhibirse? Ellos argumentan que las cabalgatas les generan importantes dinámicas económicas a la ciudad, pero ¿hay una medición o estudio serio al respecto?. Sería bueno que la Secretaría de Hacienda publicara la cifra de cuánto le vale a la ciudad y cuánto le deja.
-LA RESPUESTA APARECE ABAJO- 
¿No cree usted que lo más justo es que se consulte de manera abierta y democrática a los ciudadanos si quieren o no que sigan las cabalgatas? Como por ejemplo se hizo en Bucaramanga (2)pues en Pereira a este evento sólo asisten unas 10 mil personas y la ciudad alberga más de 450 mil habitantes, si esperamos que el Concejo Municipal le dé debate, aparecen los intereses y como decía mi abuelo: ‘ahí muere el guapo’. Termino con esta frase de Gandhi: ‘La grandeza de una Nación y su progreso moral se puede juzgar de acuerdo a la manera en que trata a sus animales’. Ahora no me vayan juzgar como ya lo quiso hacer un defensor de las cabalgatas, tildándome de doble moralista por comer pollo Frisby y matar un zancudo a medianoche porque no deja dormir”… por https://www.facebook.com/juan.montoyaroldan
Israel ya dijo que “está de acuerdo con la cabalgata el próximo año” (3) y Gallo dijo que “realizará consulta popular” para que entre todos decidamos (4) … el 25 de octubre usted elige.
-LA RESPUESTA : 
La Cabalgata pasada, según cálculos oficiales -entregados por escrito- de la agremiación de bares (de la circunvalar y centro), tuvo ventas superiores a los mil trescientos cincuenta millones de pesos. ($1.350’000.000). Y el año pasado produjo ventas similares. Lo que llama la atención es que ante Hacienda del municipio durante los 60 días que van de Julio a Agosto del año pasado, los 18 establecimientos más importantes del sitio, declararon, entre todos, y por sesenta días, 377 millones… es decir uno de cada cuatro pesos de lo que supuestamente venden en uno sólo de esos sesenta días…el de la cabalgata.
Por el día de la cabalgata, debían pagar 34 millones de pesos de industria y comercio…pero pagaron por todos los sesenta días: $14 millones en total…es decir que por ese día, en que vendieron 1350 millones de pesos, aproximadamente tributaron a la ciudad, a la ciudad que le da las vías, la seguridad, transito, etcétera, cuatrocientos mil pesos… entre los 18…o sea unos 30 mil pesos por bar.

Corrupt@s ...y coyuntura

“…El corrupto es un psicópata larvado, no un abierto delincuente. Posee los mecanismos propios de los psicópatas, pero además tiene una característica fundamental, el buscar el beneficio principalmente económico, llevando a cabo actividades que no le representen mayor dificultad. Es decir, no es el delincuente franco que inclusive arriesga su vida para cometer el acto delictivo, sino que solapadamente delinque tratando de aminorar todo riesgo. De esta forma consigue ‘dinero fácil’ mediante el soborno o la llamada eufemísticamente ‘comisión’.

¿Por qué ‘dinero fácil’? Porque generalmente son individuos mediocres que se sienten incapaces de conseguir el dinero mediante el trabajo honrado. Es decir, pervierten el significado del dinero en el sentido de que sea el producto de una labor social constructiva y lo reemplazan por el de sentirse avispados y sagaces menospreciando el esfuerzo de una labor honesta. “El trabajo es para los imbéciles”, podría ser su lema.
¿De dónde viene ese sentimiento de incapacidad? Desde el punto de vista psicológico los psicoanalistas hemos encontrado algunas raíces psicológicas inconscientes como los sentimientos de inferioridad, que Alfred Adler denominó complejo de inferioridad. ¿Y cómo se origina ese complejo? Sigmund Freud describió lo que llamó ‘la angustia de castración’, que es el resultado de conflictos inconscientes con las figuras parentales, en que el niño al sentirse rival de sus padres se siente incapaz de competir con ellos, fundamentalmente en la esfera sexual, pero que trasciende a toda actividad cotidiana. Esta situación puede ser alimentada por padres ‘castradores’, es decir, padres que no estimulan las capacidades de sus hijos sino más bien las minimizan, haciéndolos sentirse inferiores.
De tal manera, que un individuo con sentimientos de inferioridad (angustia de castración), buscará compensarlos con actividades que considere fáciles y lucrativas, llevándolas a cabo con desprecio de los valores morales. De esta manera busca sentirse ‘triunfante y más capaz’ frente a sus figuras parentales y la sociedad, pero como sus conflictos inconscientes persisten, continúa el camino delincuencial sin tomar conciencia de que esos ‘triunfos’ no solucionan su conflictiva psicológica sino que la empeoran”. Dice Alfonso Sánchez Medina en un texto que cierra con ésta frase “Y este cáncer social se ve favorecido cuando la clase dirigente se torna corrupta. Los individuos aislados se sienten autorizados y estimulados por esos dirigentes delincuentes. Se origina entonces una forma colectiva de manejar la angustia de castración” …¿algo más qué decir?...sugeriría releerlo…para entender mejor muchas personas, por cierto, del sector público y...privado.
ADDENDA: La historia enseña que los alcances de los dirigentes se asocian a coyunturas históricas, es decir, a una mezcla de situaciones económicas, sociales, políticas, culturales, etc.: Bolívar sin la coyuntura histórica correcta nunca hubiera sido “Bolívar”. La candidatura de Luis Enrique Arango Jiménez es un indicador del desarrollo cívico moderno de Pereira: llega hasta dónde la madurez de nuestra sociedad civil y empresariado realmente responsable (…) lo permite y prueba que se avanza: ¡ya hay aspiraciones cívicas e independientes serias y desafiantes! … por ahora se incide...tan sólo el incidir es un avance.

2015/08/22

Por el derecho a dormir #RUIDONO

Como lo dije hace varias semanas… poco opinaré sobre temas de ciudad hasta el 25 de Octubre…empero, ésta columna ha sido, es y será una tribuna para dichos temas…y por eso hoy reproduzco el durísimo texto que envían las valiosas Veedurías Ciudadanas de la Circunvalar y Muchoruido Centro.

“Hacia el 2007 la zona de discotecas estaba ubicada en la variante Turín-la Popa, una zona prácticamente despoblada, y en el año 2009 en el gobierno de Israel Londoño intempestivamente se tomaron la Circunvalar y el Centro Tradicional de la ciudad convirtiendo las zonas residenciales en lugares de ruido, microtráfico y prostitución porque no sólo bares, discotecas, tabernas fueron diseminados por estos lugares, también los prostíbulos.

Durante el gobierno Vásquez las VEEDURIAS habíamos logrado avances en el control del ruido, con la colaboración del alcalde y sus secretarios de gobierno, especialmente de Beatriz Ramírez quien inició una campaña de control la cual había arrojado resultados ya que poco a poco algunos propietarios estaban tomando conciencia.
La gran sorpresa se la dio a la ciudadanía el Alcalde y el nuevo Secretario JHON DIEGO MOLINA, quien mediante el decreto 571 acaba con estos controles en una acción que viola nuestros derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, los tratados internacionales ratificados por Colombia, tal es el caso de la Declaración Universal de Derechos Humanos que comprende el derecho a la intimidad, que establece: ‘Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra y a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques’. El ‘domicilio’ es el lugar, el espacio físicamente determinado donde se desarrolla la vida privada y familiar. Las personas tienen derecho al respeto de su domicilio considerado como un espacio físico y como el derecho a su disfrute con absoluta tranquilidad, libre de ataques materiales, e inmateriales como los ruidos, los olores, las emisiones y otras injerencias.


Esta jugada politiquera, se hace sólo con el fin de favorecer los intereses de grupos que están con su candidato a reelección y en contra de la gran mayoría de los ciudadanos que se ven afectados. A los Pereiranos afectados por el ruido, sólo nos queda demandar, acudir a las acciones populares y entutelar al Alcalde para que cumpla las normas constitucionales y legales, decretos nacionales y disposiciones del orden departamental y municipal. Invitamos a todos los que se sientan afectados por el ruido en cualquier parte de la ciudad, a apoyar y apoyarse en las veedurías. Contacto: muchoruido.centro@gmail.com.


La próxima semana veremos si seguimos con el “Doctorado en Divorcios” (http://emocionyespiritu.blogspot.com/2015/08/doctorado-en-divorcios.html ) …o si alguien nos escribe sobre las mal llamadas Cabalgatas…cuyo nombre correcto debería ser “Ultrajagalbatas”…o, mejor: “expoequinegos”…

Una versión fue publicada en http://www.latarde.com/opinion/columnistas/orlando-parra/156103-por-el-derecho-a-dormir-ruidono

2015/07/30

todos en La Habana son muy conscientes de que los crímenes internacionales no están cubiertos por ninguna amnistía.

¿Qué es lo que plantea el abogado de las Farc? EN http://www.semana.com/nacion/articulo/exclusivo-habla-el-abogado-de-las-farc/436150-3

Por primera vez Enrique Santiago, el principal asesor jurídico de las FARC, revela qué acepta y qué no acepta esa guerrilla en materia de justicia. Sus palabras causan polémica.

 ¿Qué es lo que plantea el abogado de las Farc? Foto: Juan Carlos Sierra
A Enrique Santiago se le conoce en España de dos maneras. Una como dirigente político del Partido Comunista y de Izquierda Unida, y otra como abogado del pueblo en causas tan sonadas como el caso Bárcenas, y en litigios de derechos humanos, algunos de ellos al lado de Baltasar Garzón. Desde hace un año se convirtió en el asesor jurídico de las FARC para la Mesa de Conversaciones de La Habana, por invitación y auspicio del gobierno noruego. Actualmente hace parte de la subcomisión jurídica, junto al reconocido político conservador Álvaro Leyva y al abogado defensor de derechos humanos Diego Martínez. Su visión de la justicia transicional y los dilemas que se tratan de resolver en Cuba permite ver qué tanto castigo está dispuesta a aceptar la guerrilla, y cuáles fórmulas de acuerdo hay en discusión. 

SEMANA: ¿Entienden las FARC que hoy los procesos de paz requieren una dosis de justicia?

Enrique Santiago: Las FARC entienden perfectamente el derecho internacional. Prueba de ello es que se han aprobado medidas concretas como la Comisión de Verdad, con estándares muy altos. 

SEMANA: ¿Aceptan que podrían ir a un tribunal?

E.S.: Si este proceso de paz se plantea como el escenario para juzgar a una de las partes, por supuesto que lo van a rechazar. Esa no es una alternativa porque esto no es una derrota ni una rendición.

SEMANA: Habrá alguna dosis de impunidad…

E.S.: En Colombia hay impunidad pero no son las FARC las que han disfrutado de ella. Ese es un gran equívoco. Según el informe preliminar de la Corte Penal Internacional, el Estado colombiano ha perseguido a las guerrillas. Son miles de guerrilleros condenados, miles de encarcelados, miles de abatidos. 

SEMANA: ¿Entonces dónde está la impunidad? ¿En las Fuerzas Armadas?

E.S.: Tampoco. En casos como los falsos positivos se está avanzando, hay multitud de militares detenidos, por supuesto más tropa que altos oficiales pero no hay absoluta impunidad. Los grandes nichos de impunidad están en los instigadores del paramilitarismo, por un lado, y los grupos políticos que están detrás de las actuaciones del Estado, por el otro. 

SEMANA: Explíquese.

E.S.: ¿Dónde acaba la cadena de mando del Estado en una dictadura? A lo mejor en el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Pero en una democracia acaba en el palacio presidencial y en el consejo de ministros, y eso está plenamente establecido por la jurisprudencia internacional.

SEMANA: ¿Es decir que las FARC quieren que ministros y presidentes se sienten en el banquillo?

E.S.: Desde el punto de vista jurídico, los máximos responsables de los crímenes cometidos durante el conflicto no son únicamente quienes han empuñado las armas. Está claro quiénes son los máximos responsables de la insurgencia. Pero ¿quiénes son los máximos responsables del Estado? Para la justicia internacional no hay inmunidad de ningún cargo político.

SEMANA: ¿Quién establece quiénes son estos máximos responsables?

E.S.: Lo tenía que haber establecido la Fiscalía. Pero no lo ha hecho. ¿Cómo es posible que haya solo una sentencia, una, sobre financiación del paramilitarismo? En un país donde ganaderos, gremios y empresarios han instigado, organizado, financiado el paramilitarismo para cometer crímenes de lesa humanidad. 

SEMANA: ¿La Fiscalía no ha hecho su parte?

E.S.: La Fiscalía creó una unidad de contexto sobre los delitos de las FARC y tiene documentados más de 50.000 crímenes y hay 800 funcionarios trabajando en eso. Pero la propia Fiscalía reconoce que no hay una unidad de contexto para los casos de crímenes de Estado ni del paramilitarismo. ¿No es eso un trabajo unidireccional?

SEMANA: Bueno, pero ha habido todo un proceso de Justicia y Paz…

E.S.: Del que apenas hay 33 sentencias a pesar de que hubo 37.000 desmovilizados. Y esas sentencias afectan exclusivamente a combatientes. Eso es un engaño. 

SEMANA: ¿Aspiran las FARC a una amnistía?

E.S.: Las FARC no están pidiendo una amnistía general, pero sí una amnistía amplia para los delitos políticos y conexos, que se definirán en su momento. Ahora, todos en La Habana son muy conscientes de que los crímenes internacionales NO están cubiertos por ninguna amnistía. Y que se necesita un mecanismo extrajudicial que garantice la verdad sobre estos hechos, y que se impongan sanciones con contenido reparador y restaurador. Eso tiene efecto de cosa juzgada en cualquier sistema jurídico. 

SEMANA: ¿Para esos delitos fue que se creó el Marco Jurídico para la Paz?

E.S.: Creo que las FARC nunca aceptarán ese marco porque a pesar de que fue pensado con buena intención tiene dos problemas: el primero es que lo creó de manera unilateral una de la partes, sin contar con la otra. Y el segundo, más grave, es que inhabilita para participar en política a quienes resulten condenados por crímenes de lesa humanidad o de graves de guerra. Cuando los miembros de una organización como las FARC han pasado 50 años en armas y deciden abandonarlas, lo único que no se les puede prohibir es que participen en política. Eso no tiene ningún sentido ni está contemplado en el derecho internacional. 

SEMANA: Y eso afecta directamente al secretariado de las FARC…


E.S.:
 Póngase en los zapatos de los nueve comandantes guerrilleros si quedan excluidos de la participación en política. Eso es una mala estrategia, un error, y un obstáculo muy serio que el Estado tendrá que resolver.

SEMANA: ¿Cuál sería entonces el modelo de justicia en versión de las FARC?

E.S.: La insurgencia entiende que el Estado debe cumplir con su obligación de investigar y esclarecer; de perseguir y sancionar. El asunto es que hay muchas formas de cumplir con estas obligaciones. La Constitución colombiana establece en su artículo 66 transitorio un instrumento extrajudicial de investigación y sanción. En derecho, cuando la sanción se cumple, se extingue la responsabilidad penal. 

SEMANA: ¿Cómo sería ese mecanismo extrajudicial?

E.S.: Hay que diseñarlo. Pero puede ser una sala dentro de la Comisión de la Verdad, o por fuera de ella, donde a cambio de una verdad completa, exhaustiva y detallada se acuerden sanciones que reparen y restituyan a las víctimas. Y habrá que crear un tribunal de cierre que ratifique las sanciones que se impongan desde esta instancia extrajudicial. Este tribunal también tendrá que juzgar a quienes no quieran ofrecer verdad completa y exhaustiva, e imponerles las penas que el sistema ordinario establezca.

SEMANA: ¿Qué tipo de penas tendrían entonces los máximos responsables?

E.S.: Penas alternativas para quienes estén dispuestos a dar verdad, no dar repetición y a reparar. 

SEMANA: Pero la fiscal de la Corte Penal Internacional dijo que algo de privación de la libertad debe haber… 

E.S.: Si el Estado cumple su obligación de justicia, no hay ninguna norma en el derecho penal internacional que diga que deba haber privación de la libertad. Creer que la única sanción que equilibra el daño causado es la cárcel, es un concepto medieval. 

SEMANA: El presidente, el procurador, los ministros y hasta el fiscal coinciden con la idea de que haya algo de privación de la libertad…

E.S.: Si alguna autoridad del país cree que debe haber pena de prisión, me imagino que lo estará pensando para todo el mundo y no solo para las FARC. Por tanto tendrán que dirigirse a aquellos a los que la justicia no ha perseguido. 

SEMANA: En la Colombia de hoy no es viable que un presidente termine en un tribunal junto a las FARC.

E.S.: Esa ya es una consideración política y lo mío es lo jurídico, y en ese terreno está claro que la cúspide de la cadena de mando alcanza a ministros, presidentes y a toda la cadena política. 

SEMANA: ¿Lo que quieren las FARC es un trato simétrico con el Estado?

E.S.: Las FARC no buscan una simetría absoluta. No están diciendo que si Timochenko va a la cárcel, Santos vaya también. Están diciendo que si los máximos responsables de la guerrilla van a la cárcel, los del Estado también deben ir. Buscan más equilibrio y equidad en la resolución del conflicto. Porque la insurgencia no es la más responsable de los crímenes de este país, ni de lejos. 

SEMANA: ¿Tendremos acuerdo sobre justicia en cuatro meses?

E.S.: Perfectamente puede estar cerrado en cuatro meses siempre y cuando no haya posiciones maximalistas como que unos van a la cárcel y los otros no. Si la posición es todos vamos a la cárcel, las FARC no tendrán problema.

SEMANA: Pero la sociedad colombiana es maximalista…

E.S.: La sociedad colombiana lo que está demandando es que no haya impunidad. El Estado debe cumplir su obligación de investigar, perseguir y sancionar, y sobre eso ya hay acuerdo. Ahora, el Estado tiene que garantizar que no va a haber repetición de esos hechos. 

SEMANA: El expresidente Uribe, como jefe de la oposición, tampoco dejaría pasar una fórmula de cero cárcel… 

E.S.:
 De todos los presidentes, Uribe es el que debería estar más preocupado de que este modelo de verdad salga adelante. Insiste mucho en la prisión pero él es el que tiene más papeletas. En España tiene un proceso penal abierto y en condición de imputado.